FÚTBOL SALA. EL ORGULLO DE SER… ROJIBLANCOS

El equipo de sordos del Granada CF, ejemplo de superación ante las barreras, compite con decoro en la Liga Andaluza a pesar de que no le conceden instalaciones para entrenar más

DESDE hace cinco meses, vestir y lucir la rojiblanca, representarla, enorgullecerse por el respeto que su escudo transmite a los rivales y empaparla de sudor hasta acariciar la culminación del deber cumplido, no es patrimonio exclusivo de quien goza de sus cinco sentidos; sino también de un colectivo suscrito a una ilusión común -la de glorificar la ‘marca’ Granada CF- y a una capacidad de superación envidiable por superar la traba que le impuso la vida: la deficiencia auditiva. Y es que merced al acuerdo de filialidad alcanzado con la AD Zaidín 90, el club histórico está representado, y muy bien, con un equipo en la Liga Andaluza de fútbol sala para sordos: competición en la que también participan el resto de las provincias de la región y que es organizado por la Federación Andaluza de Deportes para personas con esta carencia. Apunten. Los ‘nuevos’ granadinistas eran a la finalización de la séptima jornada, los más goleadores del torneo, con marcadores incluso que superaban la media docena de tantos Pero quizás lo mejor no sea eso, sino el entusiasmo que imprimen a una empresa en la que la integración cobra mayor importancia que el número de victorias.

«Para nosotros es una gran oportunidad de que la gente sepa que dentro del organigrama de la entidad existe un equipo compuesto por sordos que tienen la misma capacidad que el resto de los profesionales. Estamos muy orgullosos de defender los colores rojiblancos y de representar a una ciudad de maravillas», ratifica Antonio Reche, que es quien ejerce de delegado. Y también, quien ha estado al lado del plantel en las cuatro temporadas que lleva compitiendo después del parón de 1998, «en el que la falta de recursos humanos y económicos» supuso la paralización de una escuadra que fue campeona de Copa y segunda en Liga. Hasta ahora, sólo defendían los intereses del Club Deportivo de Sordos de Granada, pero después «vino Jorge Iglesias, presidente del Zaidín 90, y nos invitó a unirnos. Se lo debemos todo».

El resto, tratan de conseguirlo ellos sobre la cancha con un idioma, el del gol, que es universal. Luego, eso sí, surgen las particularidades. «Tenemos una lengua, la de Signos española, que es reconocida como propia en el Estatuto de Andalucía. Y al ser visual, en los partidos no existen inconvenientes, ya que de este modo podemos hablar entre jugadores. Así, el entrenador transmite todo lo quiere decir a cualquiera que esté lejos», recuerda. Eso claro está, si el árbitro no ha paralizado antes el juego con los pañuelos que sustituyen a las tarjetas y sirven para señalizar alguna infracción.

Impacto visual

El impacto visual de esa tela blanca no es lo único que perciben, observa Reche. Y es que desde la grada «sentimos el apoyo del público, nos ponemos nerviosos, nos emocionamos y aunque no oímos, sabemos perfectamente lo que nos que quiere transmitir. A la hinchada, la vemos con nuestros ojos de una manera diferente a los que sí la pueden escuchar». No hay exageración alguna, quien ha estado un sábado por la tarde en el Pabellón del Polideportivo de Armilla –«instalación en la que actuamos de local de forma onerosa»-, sabe que el plantel se siente arropado, y el colegiado, intimidado, pues «las gradas están llenas. Otros miembros de la Agrupación de Sordos nos apoyan a muerte y si es necesario, insultan a los árbitros, como las personas normales».

Eso sí, en el graderío siempre se registró una ausencia notable: la del presidente Paco Sanz Durán. Hacia él llega este mensaje cargado de emotividad: «Supongo que sabe que hacemos lo que podemos para que se sienta orgulloso de nosotros. Le pediríamos que vaya a vernos a cualquier partido. Estoy seguro de que le gustará y no se arrepentirá. Se sentirá diferente con una experiencia en este pequeño mundo, en el que posiblemente no haya estado antes».

Pero esa no es la única reivindicación, porque Reche, en voz de la formación que representa, solicita, con respeto, «una presentación en el Estadio de Los Cármenes para que la gente nos conozca». Además, aboga por una mayor solidaridad del Patronato Municipal, ya que «sólo podemos entrenar una vez a la semana. Y tiene que ser al aire libre en un instituto de Maracena. El problema está en la imposibilidad de lograr un pabellón, debido a la falta de apoyo y concesión de los organismos públicos». Para finalizar la carta a los ‘Reyes Magos’, el delegado apunta que una mayor subvención permitiría «jugar en la Liga nacional, algo que nos ilusiona y de lo que estamos privados por motivos económicos».

Atención munícipes y dirigentes, porque la apuesta, aparte de cumplir con una ineludible función social, puede dar muy buen resultado. La plantilla cumple ahora con una decorosa cuarta plaza en competición. Y sus jugadores son muy a tener en cuenta. De hecho, hay tres que han sido convocados por la Selección Andaluza. Se trata de Joaquín, que jugó en el infantil del ’74’ y es el máximo realizador con 14 dianas, de Marcos, autor de 30 en la pasada y de otras 11 en la actual, y de Fernando, quien es «un gran guardameta y se formó en las categorías inferiores del Fuente Vaqueros». A ellos, también cabe unir a Cristian y Richard, que «tienen 19 años y son nuestras futuras promesas». En definitiva, un elenco de estrellas al que nunca se debería hacer oídos sordos.

Fuentes: Ideal Digital.

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